POLÍTICA DISCIPLINARIA
Todas las empresas, independientemente de su actividad, cuentan con ciertas normas de conducta que deben respetarse para garantizar un funcionamiento productivo y seguro. Las empresas Marek no son una excepción. Por el bien de todos los que trabajamos juntos día a día, hay determinadas conductas lo suficientemente graves como para justificar la aplicación de medidas disciplinarias. Por lo tanto, las infracciones como las que se enumeran a continuación darán lugar a medidas disciplinarias, que podrán consistir en una amonestación verbal, una amonestación por escrito, una suspensión, un período de prueba o el despido, en función de las circunstancias de cada caso. La empresa se reserva el derecho a determinar el nivel de sanción que justifique la situación, y nada de lo aquí expuesto obligará a la empresa a aplicar medidas disciplinarias progresivas antes de despedir a un empleado.
Dado que sería imposible redactar normas que abarcaran todas las situaciones, la siguiente lista no pretende ser exhaustiva. En ella se ilustran algunos de los tipos de conducta que son inaceptables y que pueden dar lugar a medidas disciplinarias, como la suspensión, la degradación o el despido:
- Destrucción, retirada, vandalismo, abuso o robo no autorizados de cualquier propiedad o informe de la empresa, de un compañero de trabajo o de cualquier cliente, consumidor o propietario.
- Peleas y/o uso de lenguaje profano, abusivo o amenazante.
- Omitir o falsificar información relevante, ya sea en el momento de solicitar el empleo o durante la relación laboral.
- Posesión, consumo o trabajo bajo los efectos de sustancias tóxicas o drogas, y posesión, almacenamiento, venta o uso ilegal de las mismas.
- Infracción de las normas de seguridad y/o juegos bruscos, o cualquier conducta que ponga en peligro la vida, la seguridad o la salud del empleado o de otras personas.
- Cualquier tipo de deshonestidad, incluyendo la falsificación u omisión de cualquier información sobre el empleo, registros de empleo, tarjetas de control horario, registros diarios de trabajo de los empleados, etc.
- Insubordinación o incumplimiento deliberado de las tareas asignadas por los supervisores u otras autoridades debidamente designadas.
- Posesión de artículos o sustancias no autorizados en las instalaciones en cualquier momento.
- Falta de productividad o errores relacionados con el trabajo o el proyecto.
- Difundir información confidencial de la empresa de cualquier tipo a cualquier empleado no autorizado para ver o poseer dicha información, o a cualquier persona ajena a la empresa.
- Acoso de un empleado a otro por motivos de sexo o cualquier condición protegida.
- Dormir en el trabajo.
- Solicitud no autorizada.
- Ausentismo excesivo, retrasos, salidas anticipadas o asistencia inaceptable.
- Trabajar horas extras sin autorización o negarse a trabajar las horas asignadas.
- Cualquier otra actividad que perjudique a la actividad empresarial de la empresa.