Bordes afilados y riesgo de perforación
Cuando manipules metal, ten en cuenta los bordes afilados. Todos los empleados tienden a bajar la guardia cuando están cerca del metal: si ves que tus compañeros hacen esto, recuérdales que hay que tener cuidado con los bordes afilados. Muchas laceraciones en las manos se deben a descuidos: perder el agarre y no llevar guantes (EPI) al manipular estructuras metálicas, basura y rejillas. El peligro está presente cuando almacenamos, instalamos o limpiamos. Utilice siempre guantes al manipular cualquier tipo de metal. Ten en cuenta que los tornillos utilizados para instalar el metal y los paneles de yeso tienen puntas afiladas que también pueden perforarte las manos y los dedos.
Riesgos de pellizcos mecánicos
Estos están presentes cuando utilizamos maquinaria y herramientas eléctricas. Nunca permita la alteración o retirada de las protecciones de las máquinas en los equipos que protegen nuestras manos y dedos de las piezas móviles. Algunos ejemplos que puede mostrar son las protecciones de las hojas de las sierras de corte o ingletadoras y las cubiertas de las piezas mecánicas de los elevadores.
Peligros de aplastamiento
Trabajamos con materiales densos y, en ocasiones, incómodos. En pequeñas cantidades, no suponen un peligro para la vida. Sin embargo, los paneles de yeso, con paquetes que pesan 82 kg, pueden aplastar o pellizcar fácilmente las manos si no se manipula la carga correctamente. Una carretilla completamente cargada pesará aproximadamente 725 kg. Si empuja esta carga hacia una esquina, podría aplastarse fácilmente las manos. No se puede detener una carretilla cargada, una vez que empieza a rodar, simplemente agarrándola por la roca. Esto coloca las manos alrededor de las esquinas de la carga, que pueden golpear una pared o el marco de una puerta. En su lugar, se deben tirar de las barras de la parte trasera de la carretilla. Esta sencilla acción salvará las manos. Intente enseñar esto a todos los empleados que manipulan carretillas cargadas: obreros, aprendices y mecánicos de paneles de yeso.
Fuerza excesiva
Gran parte de nuestro trabajo nos obliga a emplear mucha fuerza con las manos y el cuerpo. Levantar objetos pesados, empujar y tirar de materiales para colocarlos en su sitio, hacer palanca, martillear, etc. Muchas veces, excedemos nuestras capacidades y aplicamos demasiada fuerza para realizar el trabajo. La fuerza excesiva no se puede medir. Debe controlarse con las acciones. Siempre que aplique fuerza, debe preguntarse: «¿Qué pasaría si...?» ¿Qué pasaría si se le resbalara la mano o la herramienta? ¿Qué pasa si no puedes controlar o detener la carga? Asume siempre que puede ocurrir lo peor y prepárate para ello. Asegúrate de no ponerte en una posición incómoda. Y lo más importante, asegúrate de no exceder tu capacidad física. Si la tarea no te resulta cómoda, detente y reevalúa tu situación. No te esfuerces más allá de tus limitaciones. Busca una herramienta u otra persona que te ayude.
Para evitar este tipo de lesiones, primero debes aprender a reconocer estos riesgos. Debes partir siempre de la base de que te vas a cortar al manipular objetos afilados, de que tu mano o la herramienta se te va a resbalar, o de que la carga que estás manipulando te va a pellizcar o aplastar la mano. Debes tener claro que aplicar una fuerza excesiva SIEMPRE supone un peligro. Prevé siempre lo peor que pueda pasar y luego elabora planes para evitarlo.
¡¡RECUERDE!! Los guantes son un EPI valioso y son necesarios cuando existe riesgo de sufrir lesiones en las manos.